Mendieta el Renegau
Ladrando al viento
17 junio 2013
13 junio 2013
La Patria es el otro
Hay que endurecerse, sin perder la ternura jamás.
Che Guevara
Las pelotas. Si te endurecés, te endurecés. Y listo. Sin vueltas.
La pregunta que cabe hacerse es la siguiente: ¿siempre hay que endurecerse? ¿para qué endurecerse? Ponele que estás en medio de la sierra, cargando un fusil y cagándote a tiros. Digamos que, mejor, ahí endurecete. Pero suponete que, en medio de un claro, en mitad de la sierra, justo en la línea de tiro, se te cruza una familia campesina...¿tirás igual?, ¿al menos dudás? ¿de qué te vale ahí, en ese efímero instante, la dureza? ¿para tirar?
Cosas que no me banco.
Abrir el tuiter, a la mañana, y leer a compañeros que, con los bomberos todavía sacando heridos del tren, empiezan a tejer teorías conspirativas exculpatorias. Y me banco mucho menos eso que leer a adversarios políticos, encabezados por grandes formadores de opinión mediáticos, escribir con un cierto goce morboso ante el accidente. Frotarse las manos de sangre, se llama eso.
El punto, el punto al que quiero ir, es que me jode más leer lo que leo "de los propios" que lo de los ajenos. Y me jode más porque si bien uno siempre se constituye en la diferenciación de un otro -entonces muchos de nosotros nos constituimos por oposición a quienes se nos oponen-, constituirse en la diferenciación no quiere decir "ser el opuesto". Entonces si el otro es un canalla, ¿uno pasa a ser un canalla de signo contrario?
No. La diferenciación a la que uno quisiera aspirar es una diferenciación cualitativa. Si el otro es un canalla, si el otro de algún modo "festeja" que este accidente golpea políticamente a la Presidenta, al gobierno nacional y al proyecto político que sustenta lo anterior, uno no puede responder igual pero al revés. Uno debe ser mejor que eso. Ser diferente, quisiera pensar, es ser mejor.
Entonces: aprender a callarse la boca cuando hay que callarse la boca. Y aprender a reconocer los errores. Reconocer que el gobierno -sea un accidente, sea un siniestro, sea un atentado, sea lo que sea- tiene una responsabilidad ante lo sucedido. Esa responsabilidad podrá ser mayor o menor. Podrá tener consecuencias judiciales o simplemente políticas. Pero, aún más no sea en el fracaso en evitarlo, responsabilidades tiene. Y nosotros, como simpatizantes o militantes o funcionarios, tenemos una cuota parte de responsabilidad. Y hay que hacerse cargo. Llevamos 10 años de gobierno. Diez años de un gobierno transformador. Diez años de muchísimas conquistas y mejoras. Pero llevamos 10 años. Y esto implica, al menos, reconocer que falta muchísimo y, sobre todo, que no siempre hacemos todo bien. Basta decir: en transporte público se hizo nada al principio, poco después y un poco hace poco. Hacerse cargo. Si tenés las convicciones bien puestas, te hacés cargo.
Se hace política para cambiar la realidad. Y para cambiar la realidad se tiene que ganar elecciones. Y las elecciones se ganan para acceder a puestos ejecutivos de gobierno. Y se accede a puestos ejecutivos de gobierno para tratar de cambiar lo existente. El poder por el poder en sí es la contracara exacta del, por decir algo, el arte por el arte. Es la deshumanización. Es el vacío de sentido.
El momento en que uno abandona eso para pasar a ser un "justificador" de lo existente es el exacto momento en que uno deja de ser un militante político para ser un burócrata del poder. En general, cabe admitir, a los burócratas del poder les va mejor que a los que pensamos de este modo. Es cierto. Y podés ser un burócrata del poder teniendo un cargo muy alto o no teniendo ninguno. Es una cuestión de actitud. Después estamos los otros. Los que nacimos para romper las pelotas incluso a nuestros propios compañeros. Los que los molestamos. Los que meamos el asado de la autocomplacencia. Los que les recordamos que el único jefe es el pueblo. El bienestar del pueblo. Sobre todo del pueblo humilde. El pueblo trabajador. El pueblo que se toma el Sarmiento todas las mañanas.Y que todos los demás somos, debemos ser, empleados de ellos. Que es lo mismo que decir, empleados de nosotros mismos.
La familia está ahí, en medio del claro, en la línea de tiro ¿Cuán revolucionario es matarlos? Vos. Sí, vos. Vos que estás leyendo...¿tirarías? Hay que elegir. La libertad es tirana: tenés que elegir. Siempre. Cueste lo que cueste.
La Patria es el otro.
12 junio 2013
La reseca de la resaca. Parte 2
Tener que vérmelas con la resaca
entonces navegar se hace preciso
en barcos que se estrellen en la nada
Vivir atormentado de sentido, creo que esta, sí,
esta es la parte mas pesada.
11 junio 2013
La resaca
| Cada día que pasa Sin excepción, casi por naturaleza o desatino, todos los días, a la mañana, temprano, ando por este camino. Llego tarde al trabajo y con alegría, cuando es necesario llegar más temprano y con indignación o repugnancia o sed de venganza o rabia. Todo esto no me martiriza ni me apena, aunque parezca lo contrario y tenga olor a traición; sé muy bien, con toda impaciencia, que el ocio llegará algún día con la revolución. Y que ni una cosa ni la otra vienen de la tristeza o de la impotencia. Voy cansado, es cierto, harto como todo el mundo que se precie, o con desaliento; pero nunca falta alguna cosa, un olor, una risa que me devuelva, para valer la pena; recién entonces empiezo a convencerme; calles sucias y bocinas y el tráfico alucinado y dormido todavía; viejos conocidos, como el destino o la bruma de la ciudad. Y el mal semblante; la desconfianza en los ojos, en los grandes ojos de la gente hechos para volar. Manos enrarecidas que rodean la calle sitiando su respiración. Dominados del mundo; empleadas tersas y vulgares bajando de coches lujosos de los dueños de otras empleadas, y así sucesivamente. Paco Urondo Resaca. La reseca tiene muchos significados. De todas ellas, a mí me gusta aquella que refiere a los residuos que la marea deposita en la orilla cuando hubo "mar de fondo". Salen allí, y respiran, dejando el aire viciado pestilencia, las algas en podredumbre, prontas a abonar otras tierras; las viejas sogas que alguna vez ataron una vela de un barco que tenía un destino; las piedras más pesadas, aún en medio de su realización entre asistir a los suicidas y transformarse en fina arena para los bañistas del verano. En la resaca, y por eso me gusta esta acepción, se puede ver el tránsito entre lo que se va muriendo y lo que alguna vez nacerá. La resaca es el máximo optimismo que podemos permitirnos los agnósticos. Una especie de vitalismo que solo encontramos en el devenir de la historia (¿será por ello la nostalgia?). Necesitamos del tiempo para ser. Un tiempo en que fuimos, un tiempo que no sabemos qué ser, un tiempo en que seremos. Los creyentes no tienen estos problemas. Y por eso sufren, sin saber, el mismo grado de envidia que de desprecio.
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31 mayo 2013
Tierra, Familia y Propiedad
Anoche soñé que repartíamos espejos en la plaza. Pero no eran espejos así nomás, no. Eran espejos medio mágicos que te reflejaban lo que no querías ver cuando te ponés adelante de un espejo. Me acuerdo de uno en especial, pero no era un espejo, no, ya les dije. Ese, cuando se prendía, y se prendía adelante de muchos de nosotros, tomaba la forma de una carta. Una carta que decía:
hola soy sandra de perez tengo 36 años mi consulta es estoy pasando por un momento muy critico con mis hijos tengo cuatro menores y estoy viviendo de prestado de unos amigos pero tiene problemas y tienen ke vender la propiedad y yo no tengo donde ir yo estoy cobrando solo el plan universal por hijo y algun trabajo por hora pero tengo un chickito de cuatro años y no tengo con kien dejarlo y yo solo kiero pedirle con todo respeto ke hago con mis hijos sin casa y en la calle yo no kiero nada gratis un techo digno para mis hijos yo con el plan mucho no puedo pagar pero si lo tengo ke hacer lo hago estoy desesperada YA HABLE CON EL MUNDO y no tengo respuestas ni sikiera me escuchan señor disculpe mi atrevimiento pero no tengo mas a kien pedirle y usted esta para el pueblo no? en los planes de vivienda no me kieren anotar porke no tengo ingresos en blanco y entonces me kedo sin casa si no tengo donde vivir les digo estoy cobrando solo el plan pero con eso no se puede anotar bueno lo dejo de molestar mil gracias espero su respuesta k de verdad necesito ayuda.
Vivienda. Empleo. Trabajo en negro. Guarderías en los barrios para las madres que trabajan.
No hacen falta grandes encuestas ni magníficos focus. No hacen falta equipos técnicos. Ni congresos de especialistas. Lo que hacen falta son más espejos rompepelotas, como los que sueño antes de despertar para escribir sobre que lindo es estar despierto y tener un espejo donde mirarse.
29 mayo 2013
Confirmado: hay un "fin de ciclo K"
Es hora de asumirlo, de decirlo sin vueltas, sin temores: los opositores tienen razón y se viene el "fin de ciclo de los K".
Lo dijeron intelectuales de la talla de Sebreli, literatos como Majul y cómplices civiles de la dictadura como Massot. También dicen que lo dijo Massa. Y la oposición lo dijo en 2009. Van deer Koy y Macri también lo dijeron. Y Morales Solá, siempre tan previsor, empezó a decirlo en 2008 y lo sigue diciendo hasta ahora. Y hasta el mismísimo vicepresidente de la Nación -todos de pie, por favor-, Amado Boudou, se subió a la ola y dijo que había un "fin de ciclo", claro que esta vez se refería al del neoliberalismo.
Bueno, tengo una noticia para darles. Creo que no les va a gustar, pero es mi obligación castellana.
¿Qué carajo es un "ciclo"? Un ciclo, según la Real Academia Española, es alguna de estas cosas:
1. Período de tiempo o cierto número de años que, acabados, se vuelven a contar de nuevo.
2. Serie de fases por las que pasa un fenómeno periódico.
3. Conjunto de una serie de fenómenos u operaciones que se repiten ordenadamente.
O sea, muchachos, amigas, amigos, si lo que están deseando es que el kirchnerismo se termine, diganló bien y no sean bestias: "que se termine el kirchnerismo". Porque si siguen hablando de "fin de ciclo" lo que están diciendo es lo contrario de lo que quieren decir.
No sea cosa de que les pase esto, propio de los que somos politeístas y creemos en Perón, Evita y el pueblo.
Lo dijeron intelectuales de la talla de Sebreli, literatos como Majul y cómplices civiles de la dictadura como Massot. También dicen que lo dijo Massa. Y la oposición lo dijo en 2009. Van deer Koy y Macri también lo dijeron. Y Morales Solá, siempre tan previsor, empezó a decirlo en 2008 y lo sigue diciendo hasta ahora. Y hasta el mismísimo vicepresidente de la Nación -todos de pie, por favor-, Amado Boudou, se subió a la ola y dijo que había un "fin de ciclo", claro que esta vez se refería al del neoliberalismo.
Bueno, tengo una noticia para darles. Creo que no les va a gustar, pero es mi obligación castellana.
¿Qué carajo es un "ciclo"? Un ciclo, según la Real Academia Española, es alguna de estas cosas:
1. Período de tiempo o cierto número de años que, acabados, se vuelven a contar de nuevo.
2. Serie de fases por las que pasa un fenómeno periódico.
3. Conjunto de una serie de fenómenos u operaciones que se repiten ordenadamente.
O sea, muchachos, amigas, amigos, si lo que están deseando es que el kirchnerismo se termine, diganló bien y no sean bestias: "que se termine el kirchnerismo". Porque si siguen hablando de "fin de ciclo" lo que están diciendo es lo contrario de lo que quieren decir.
No sea cosa de que les pase esto, propio de los que somos politeístas y creemos en Perón, Evita y el pueblo.
13 mayo 2013
Uma década ganhou
Si son ciertos los números, ni idea.
Pero qué lindo que lo hacen. Les tengo más envidia en esto que cuando ganan los mundiales, mirá si les tendré envidia.
Pero qué lindo que lo hacen. Les tengo más envidia en esto que cuando ganan los mundiales, mirá si les tendré envidia.
07 mayo 2013
Es Otoño, muchachos...
Es Otoño, muchachos. Salid a caminar.
Otoño en su momento inicial, más hermoso.
No os engañará este azul casi alegre?
¿Alegre?
¿La profundidad tiene alguna vez alegría?
No os engañará este azul casi alegre?
¿Alegre?
¿La profundidad tiene alguna vez alegría?
¿No os engañará este verde joyante por momentos?
¿O esta invitación alada de la tarde?
No, una honda presencia deshace las azules sombras
y apaga la alegría del campo
—un luminoso, puro sueño que tiembla.
¿O esta invitación alada de la tarde?
No, una honda presencia deshace las azules sombras
y apaga la alegría del campo
—un luminoso, puro sueño que tiembla.
¿Cómo, y la tarde no se corona de flores
como de un fuego quieto de ángeles guardianes?
como de un fuego quieto de ángeles guardianes?
Ya está el viento, muchachos, el viento del otoño, del otoño,
violento o suave casi como un suspiro,
una enfermiza alma
de qué oscuros reinos?
que revela en las cosas
un herido pensamiento
de sorprendidas criaturas.
violento o suave casi como un suspiro,
una enfermiza alma
de qué oscuros reinos?
que revela en las cosas
un herido pensamiento
de sorprendidas criaturas.
El viento,
niño fúnebre que juega con las últimas ilusiones del cielo
hasta darle una aguda limpieza de extraña agua final.
niño fúnebre que juega con las últimas ilusiones del cielo
hasta darle una aguda limpieza de extraña agua final.
El viento, muchachos, el viento infinito.
Días en que hay que ir a beber agua clara.
Como pasa el tiempo.
Esto lo escribí hace ya cuatro años. Sigo extrañando a mi vieja y ya no me olvido de sus cumpleaños. Ni de las cosas que intentó enseñarme y que tratamos de seguir aprendiendo.
18 octubre 2009
Ese brillo en tus ojos
"Mi vieja cumplía años los 3 de mayo. Entonces siempre recordaba que sus cumpleaños infantiles “fracasaban” culpa del peronismo. Lo explicaba así: "Como todos los primeros de mayo se celebraba el día del Trabajador, los laburantes iban a la Plaza y empezaban a corear “mañana San Perón, mañana San Perón. Y entonces Perón daba asueto. Y ahí volvían a cantar “Pasado Santa Evita, pasado Santa Evita”, y Perón daba asueto de nuevo. Culpa de eso, cuando llegaba mi cumpleaños hacía tres días que era feriado y no había nada abierto y yo me quedaba sin torta y sin festejos”.
Eso recordaba hoy a la mañana mientras miraba el cielo perfecto de un día peronista. Y también pensaba en que nunca me dediqué a chequear la veracidad de su recuerdo infantil. Sospecho que, a lo sumo, eso puede haber pasado una vez, o dos, pero no creo que Perón fuera tan, como decirlo, festivo. Sin embargo así estaba inscripto el recuerdo en su memoria.
A pesar de tamaña decepción, que podría haber ameritado la formación de un cuadro decididamente gorila, mi mamá –bien de clase media- siempre fue peronista.
Y lo explicaba así: "tu abuelo se había hecho peronista incluso antes del 45, pero yo no me hice peronista por eso. Me hice peronista porque tenía una compañera de la escuela, la Negrita, que era huérfana y muy muy pobre y muy muy tímida. Y por eso era muy segregada entre las chicas y a mí me angustiaba. Pero un día llegó a la escuela con un guardapolvo flamante y útiles nuevos y lápices de colores. Ese día ella entró al aula con la cabeza bien alta, erguida, orgullosa y peinada con trenzas. Sus ojos brillaban cuando me contó el beso que la había dado Evita al visitar el orfanato. Es como una mamá, me dijo. Teníamos siete años, pero me acuerdo como si fuera ayer".
Yo también mamá".
Eso recordaba hoy a la mañana mientras miraba el cielo perfecto de un día peronista. Y también pensaba en que nunca me dediqué a chequear la veracidad de su recuerdo infantil. Sospecho que, a lo sumo, eso puede haber pasado una vez, o dos, pero no creo que Perón fuera tan, como decirlo, festivo. Sin embargo así estaba inscripto el recuerdo en su memoria.
A pesar de tamaña decepción, que podría haber ameritado la formación de un cuadro decididamente gorila, mi mamá –bien de clase media- siempre fue peronista.
Y lo explicaba así: "tu abuelo se había hecho peronista incluso antes del 45, pero yo no me hice peronista por eso. Me hice peronista porque tenía una compañera de la escuela, la Negrita, que era huérfana y muy muy pobre y muy muy tímida. Y por eso era muy segregada entre las chicas y a mí me angustiaba. Pero un día llegó a la escuela con un guardapolvo flamante y útiles nuevos y lápices de colores. Ese día ella entró al aula con la cabeza bien alta, erguida, orgullosa y peinada con trenzas. Sus ojos brillaban cuando me contó el beso que la había dado Evita al visitar el orfanato. Es como una mamá, me dijo. Teníamos siete años, pero me acuerdo como si fuera ayer".
Yo también mamá".
En aquel post, mi hermano me pagó este comentario:
Hacemos lo que podemos, madre. Feliz cumpleaños.
02 mayo 2013
La soberbia de la infinita derrota
Y después...
La noche enorme en el cristal,
y tu fatiga de vivir
y mi deseo de luchar.
Hay que empezar por uno. Es el único modo de estar a la altura de lo que sucede. Porque lo que sucede es, en parte, expresión clara del individualismo. Claro, a diferencia de otros tiempos, el individualismo no sale de las entrañas de los de abajo (voy a decir algo que sorprenderá a las buenas conciencias: no todos los "de abajo" son buenos. Hay flor de hijos de puta entre los que nosotros elegimos como bandera para sobrevivir, para pelear día a día, para remar rumbo a la magia, Magia), como decía, el individualismo no sale de abajo, sino de las oficinas más encumbradas. Esas oficinas tan cerca de Puerto Madero, tan lejos de donde a mí me gusta caminar.
Un día, no hace mucho, me encontré releyendo a Fukuyama, sí a Fukuyama, para entender por qué decía lo que decía alguno de los nuestros. Carajo, que duele. No hay, nunca lo voy a aceptar, fin de la historia. Al menos, no la hay hasta que no haya un solo pobre en nuestra Patria. Y eso, amigos, nunca va a pasar. Por eso, sólo por eso, siempre vamos a ser necesarios. Porque el futuro está adelante, no acá. El acá es, y claro que lo es, el mejor modo de pensar un futuro mejor. Pero acá apenas si empezamos a hacerlo.
Hoy me dijeron: "no entendés nada de política". Lo que querían decirme, pero no podían, era que no entiendo nada de hacer caso. De obedecer. De aceptar algo porque lo dice alguien que es "más importante que vos". Ajá. El que me lo dijo tiene razón, y eso es triste para mí, que allá cuando tenía 15 años decidí dedicar mi vida a la política. Y que todo lo que hice desde ahí fue estudiar, prepararme, formarme, para la política. Y que oscilo desde siempre entre el periodismo y la comunicación como herramientas de construcción ideológica.
Hay momentos, y claro que lo entiendo, en que uno debe aceptar sus limitaciones. Bueno: estas son las mías. Solo me caso con los sectores populares y siempre voy a estar dispuesto a divorciarme de los que se olvidan de ellos. Sí, soy un gil. Pero miro a mi hija de frente. Sí: a veces soy un mercenario. Pero un mercenario culposo. Un mercenario que no se vende al mejor postor, si no al menos malo. No soy un revolucionario, pero mucho menos soy un chanta que se vende como tal, amparado en las comodidades de las coyunturas. Algunos tenemos un compromiso con los espejos y con los ojos que nos reflejan cuando es de noche.
Algunos, hablando de algunos, admiramos a los Jauretche desde antes de que se ponga de moda. Capaz no lo saben, pero Jauretche apenas era un director de banco provincial antes de renunciar y dedicarse a ser Jauretche. Y nadie sabe el nombre del tipo que era el capo del Banco Provincia.
Jauretche, por cierto, y Homero Manzi, pero qué maravilla, eran de Forja.
Veremos quién pierde qué cosa.
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